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Entrevista a Dora García

Com en anteriors ocasions, Daniel Gasol, ens remet algunes de les seves reflexions. En aquest cas, ho fa per mitjà d’una molt interessant entrevista amb l’artista Dora García.

 

DORA GARCÍA

Entrevista realitzada per DANIEL GASOL

1. El arte contemporáneo y el mercado parece que se han relacionado de alguna forma que uno no pueda vivir sin el otro, ¿donde crees que queda el pensar en la obra dentro de el campo del mercado del arte?

Yo personalmente (solo puedo hablar por mí) no pienso en ningún momento en el mercado del arte. Nunca. Primero, porque no me gusta, me aburre, y me desagrada; segundo, porque no creo que tenga la capacidad de saber lo que va a funcionar en el mercado y lo que no. De modo que el mercado no entra en ningún momento entre los factores desde los que pienso o reflexiono mi trabajo. Después, a veces, la obra sale al mercado – pero son otras personas las que se ocupan de eso, ese no es mi trabajo.

2. Las convocatorias públicas o privadas han definido en cierta medida el arte que vivimos hoy, al fin y al cabo son formas visibles de definir el concepto “arte actual”. No obstante hay un mecanismo “oculto” tras esa hipotética libertad de apoyo a los artistas. Consideras que el artista actual se posiciona dentro de su trabajo más como un burócrata que como un artista, partiendo de la idea tradicional de artista? ¿Hay una adaptación de su trabajo a tales instituciones o convocatorias?

Pues de nuevo, solo puedo hablar por mí, desconozco de qué modo se posicionan otros artistas, pero hablando por mí y quizás también de mi entorno más cercano, las convocatorias públicas o privadas solo afectan mi trabajo y el de otros artistas que conozco bien en cuestión de terminología. Yo solo pido subvenciones para hacer películas, y nunca las he pedido en España. Pero cuando tengo que rellenar los formularios, lo único que modifico es el vocabulario con el que me refiero a mi trabajo, de modo que puedan entenderlo mejor. En esos formularios siempre hablan de “motivación” “relevancia para el panorama artístico”, “investigación de formas nuevas y formatos interdisciplinares” – yo nunca usaría esos giros de frase para hablar de mi trabajo, pero lo aplico para rellenar el papel de la subvención. Aparte de eso, no hago ningún otro trabajo funcionarial, aunque imagino que otros artistas sí trabajan más dentro de eso.

3.En el estado mediatizado de los comportamientos culturales que se definen por los estereotipos (por ejemplo se considera un comportamiento mediatizado que un artista cumpla el rol o mito de artista en actitud y en vestimenta), crees que la figura del artista emergente se ha configurado una nueva idea de artista-empresario viable desde el mercado?

Eso es una idea de los noventa que yo creo que ya no existe, gracias a Dios porque era una estupidez. Ahora hay otros dos modelos, a mi parecer menos bobos y más realistas: el investigador y el activista.

4. La idea de mediatización cultural se hace viable a través del concepto “poder”, y la institución es el elemento que legitima esa mediatización, todo lo que entre dentro de institución se transforma en arte, y esta idea de arte se hace palpable de forma mediatizada en el campo del arte, porque Institución como poder es lo que nos define “arte y no arte”. Las generaciones posteriores a la nuestra parece que ya han asimilado los mecanismos de poder mediáticos, los han descifrado y adecuado a su contexto, como por ejemplo, que un artista emergente sepa que para llegar a ser artista debe exhibir, darse visibilidad y moverse en círculos determinados. Consideras que la Institución define arte como tal, y si se define desde el poder como crees que lo hace? Por otra parte estos últimos años han nacido muchas plataformas independientes de otras figuras más grandes. He oído varias razones, desde que es una respuesta a las pocas oportunidades de los artistas para exhibir, hasta que los artistas no están de acuerdo con la filosofía del contexto institucional. Aún así, convierten espacios efímeros en espacios institucionales, que corroboran la obra expuesta, con el instrumento de la institucionalización. Que opinas de este fenómeno?

Yo no estoy de acuerdo con eso. La institución simplemente tiene el poder que le confieren otros: políticos y artistas. Por sí sola no existe: ha sido creada para servir unas funciones, no existe en sí misma. Y en absoluto define lo que es arte y lo que no es. Son los artistas los que hacen eso. Ellos son los únicos que pueden determinar en qué consiste su trabajo, por ende, qué es el arte. Una buena institución – que es aquella dirigida por una persona competente- se limita a observar, comprender, y procurar a ese trabajo un apoyo económico y de distribución, a la vez que hace que ese trabajo llegue al público. La institución jamás en la historia del arte ha definido lo que es el arte. Se ha limitado en ir en contra o a favor del rumbo que determinaban los artistas. Creo que el artista debe abandonar de una vez para siempre una postura victimista (“nadie me expone” “no me subvencionan” “no puedo vivir de lo que hago” “no se entiende mi trabajo”) y tomar las riendas de su propio trabajo, crear sus condiciones de posibilidad, porque la institución de arte o la institución comercial son solo un camino de los muchos posibles. Pero no tiene que hacer esto como un empresario, sino como un artista, alguien que cree en su trabajo, que cree que este trabajo es necesario e importante, no para ganarse la vida, sino para comprender el mundo y darle sentido, para mantener siempre una postura crítica y evitar que la estupidez se extienda todavía más.

5. Esta claro que la audiencia como tal ha devenido importante en estos últimos años. La audiencia ha devenido una forma de triunfo entre los artistas y comisarios, mientras mayor sea el volumen de visitantes, más éxito habrá tenido la exhibición. Porque crees que existe esta realidad? Consideras que el fenómeno de la audienciación esta relacionado directamente de los resultados de los comportamientos mediáticos?

No son ni los artistas ni los comisarios los que están interesados en las audiencias como número (sí como calidad) sino los políticos. Y en tanto que los comisarios y los artistas dependan de los políticos, están interesados en la audiencia como número. Ello imagino se debe que un político solo se interesa en el arte si le reporta votos, y los votos se cuentan como se cuentan los espectadores. Si subvenciona exposiciones o eventos a los que van “cuatro gatos”, o como les gusta decir “elitistas”, entonces pocos les van a votar- es necesaria la masa. Pero luego se hace poco esfuerzo para que esa “masa” – que en absoluto es necia- tenga una experiencia artística de calidad. Y eso es lo importante- que el arte se muestre en buenas condiciones, en condiciones de respeto respecto a la obra y al artista. Pero esto no interesa a los políticos, porque requiere tiempo, esfuerzo y estudio, y ellos piensan en términos de elecciones, cada cuatro años o cada dos; de modo que eso evidentemente ha producido y sigue produciendo una política cultural nefasta. Yo creo que las audiencias y los comportamientos mediáticos son fenómenos políticos, relacionados a corto plazo con el número de votos y a largo plazo con la adocenación y la creación de una población incapaz de respuesta crítica y de desobediencia. Por fortuna, las personas son más inteligentes que todo eso y parece que no les funciona tan bien.

6. Podemos estar deacuerdo en que la crítica de arte cumple una mínima función dentro del campo del arte actual, aún así los mecanismos que usaba la crítica siguen vigentes de alguna forma ( formas de aprobar un “producto” artístico) donde crees que se han redirigido estos mecanismos de aprobación?

Creo que la crítica, ahora mismo, no existe. Suelen ser notas de prensa o venganzas personales. Por supuesto hay buenos periodistas culturales, y comisarios o historiadores del arte a los que a veces les permiten escribir buenos artículos en los periódicos. Pero la crítica de arte no existe en la prensa generalista, un poco en la especializada, y de verdad, existe solo en dos o tres revistas. Pero ninguna de ellas creo que tenga un efecto real en la carrera de ningún artista.

7. La cuestión del espectador y la audiencia es clave en tu trabajo, y no sólo la idea de espectador cultural, sino de un sujeto que observa el mundo e intenta dominarlo pero se le escapa de las manos. Podemos verlo en trabajos como “Locating story” donde sigues a una persona en la vida real estableciendo el paralelismo entre lo mediático desde Twitter y la vida “real”. Otra pieza en la que se percibe, es en el múltiplo realizado para Havas desde Ángels Barcelona. Para este trabajo distribuyes varias páginas de un libro a distintas personas para completar un libro desde la lejanía separando la historia de una forma real y metafórica. Consideras que en este momento de no-control, la libertad del espectador de pierde y se condiciona a una postura mucho más lineal entendiendo lineal como conocer el final de la historia? Es una forma de instrumentalizar al espectador?

Nunca he entendido lo que se quiere decir con “instrumentalizar al espectador”. El espectador siempre es libre de entrar o no entrar en la sala, y después entrar o no entrar en el juego. Uno siempre es libre de abrir o no abrir un libro, y siempre es libre de creer o no creer lo que en él se dice. El público es adulto y es inteligente y sabe decidir lo que quiere y lo que no- el “respeto” al público es una actitud paternalista y a veces colonialista que implica que hay que proteger al público de algo, cuando el público es muy capaz de protegerse solo. En mis trabajos es cierto que el espectador es siempre un personaje de la historia, y a menudo uno de los más importante. Me gusta que exista siempre una confusión entre autor y receptor, y que el autor se haga receptor y el receptor, autor. Por lo demás, la fragmentación de la información corresponde a un deseo de realismo – lo que nos es dado siempre, en la vida en general, es siempre un fragmento, una parte, un indicio. Las características del todo, y por tanto una visión completa y coherente del mundo, deben ser construidas a partir de esos fragmentos. Todo pasa por un trabajo detectivesco, de interpretación, de traducción, de deducción. El espectador debe ser alguien tan activo como el autor- es entre ellos dos que lo real, incognoscible, puede interpretarse.